Guardianes a nivel regional: cómo las organizaciones regionales europeas y latinoamericanas denuncian a quienes incumplen las normas internacionales
La práctica de denunciar públicamente a quienes infringen las normas internacionales - conocida como “international shaming” o solo “shaming” - es una de las herramientas más antiguas de la política internacional. Cuesta poco, no requiere ejército y funciona con una lógica simple: a los Estados les importa su reputación, y la condena pública por parte de un grupo de pares impone un precio reputacional que puede resultar en costos económicos y financieros tangibles para los regímenes infractores